El dolor como causa de los problemas de comportamiento y la falta de rendimiento equino.

publicado en: Equitación científica | 0

El dolor como causa de problemas de comportamiento y de falta de rendimiento deportivo ecuestre.

 

 La Universidad de Edimburgo en un reciente estudio concluyó que la falta de rendimiento deportivo ecuestre y muchos de los problemas considerados tradicionalmente como “de comportamiento”, en realidad son expresiones de algún tipo de dolor musculoesquelético en el caballo. Este estudio fue dirigido en 2012 por al Dra. Dyson, Jefa del Servicio de Ortopedia Equina del Hospital de Newmarket. La investigación concluyó que el abordaje temprano de determinadas condiciones musculoesqueléticas, además de mejorar su pronóstico, permite optimizar el rendimiento deportivo y eliminar problemas considerados como comportamentales.

 Por ello, resulta coherente considerar como protocolo de trabajo con los caballos con problemas comportamentales o de rendimiento, el descartar en primer término problemas físicos causantes de dolor musculoesquelético. En este sentido, conviene pararse a pensar que el dolor en sí mismo solo es una manifestación de que algo en el organismo equino no va bien o no se ha hecho bien. Por ello el dolor, lejos de ser un diagnóstico es tan solo un síntoma que cabe investigar, siendo los únicos profesionales cualificados para ello los veterinarios. Además, hay que tener en cuenta que no solo es un problema el dolor agudo y evidente que vemos en una cojera por una tendinitis por ejemplo, en ocasiones los caballos se ven afectados por dolores crónicos y subagudos, “molestias” que a base de repeticiones de ejercicios y determinadas técnicas conductistas acaban por enmascararse haciendo que el caballo muestre el patrón de comportamiento que se esperaba de él. Sin embargo, además del problema comportamental que esto en sí mismo ya supone, en el plano puramente físico hemos de considerar que ese dolor estaba asociado a una causa y ésta ha seguido su curso aunque el caballo no lo muestre con un mal comportamiento. De esta manera, sea la condición musculoesquelética  que sea, el agravamiento y el peor pronóstico es la consecuencia más probable. Desde le punto de vista quiropráctico, son muchas las condiciones que podemos encontrar en la columna vertebral del caballo y en su sistema nervioso y que suelen traducirse en problemas de comportamiento, de hecho en muchas ocasiones éste es el único síntoma. Los problemas espinales en el caballo son algo más que los problemas agudos de dorso o los dorsos fríos, engloban muchas situaciones en las que las interferencias biomecánicas y neurológicas tan solo se manifiestan con problemas comportamentales, producto de la frustración del caballo al intentar realizar un ejercicio que se le solicita y que le causa dolor o incomodidad. 

 En la investigación de la Dra Dyson se identificaron toda una serie de factores predisponentes a padecer problemas musculoesqueléticos:

– defectos de conformación, en especial los que afectan a corvejones.

– asimetrías en los cascos.

– dieta: un elevado número de los caballos objeto del estudio fueron diagnosticados obesos, conel problema que esto supone tanto metabólico con su afectación a cascos y otros órganos como físico por sobrecargas articulares.

– protocolos de trabajo físico mal diseñados tanto cualitativa como cuantitativamente.

  Durante el estudio la Dra. Dyson examinó decenas de caballos con problemas de comportamiento y de falta de rendimiento concluyendo que en la inmensa mayoría de los casos la causa era algún tipo de dolor asociado a condiciones musculoesqueléticas del caballo. En este sentido la Dra. Dyson afirmó que “Problemas tales como las dificultades repentinas en la realización de cambios de pie al galope, rigidez en alguna de las riendas, alteraciones en el contacto o cambios en la posición de la cabeza pueden ser síntomas de problemas musculoesqueléticos”. Por ello, un planteamiento responsable y ético en nuestra relación con los caballos debe de incorporar, al menos, los siguientes puntos (sin perjuicio de la atención veterinaria regular y la implementación de los programas higiénicosanitarios que se establezcan en cada caso):

– Atención podológica.

– Cuidado quiropráctico regular.

– Entrenamiento respetuoso y coherente con la biomecánica equina, nivel de entrenamiento, condición física y etología equina.

– Cuidado dental periódico.

– Dieta correcta y adecuada a cada situación.

– Manejo respetuoso con la naturaleza del caballo.

  Este estudio nos aporta un dato objetivo más que nos debe de hacer replantearnos nuestra relación con los caballos, de modo que ante la falta de rendimiento o los problemas comportamentales, descartemos en primer término el dolor como causa de los mismos, y solo en los casos en los que el dolor haya sido totalmente excluído pasar a considerar el problema comportamental desde el punto de vista etológico y de manejo.

 

 

 

 No se permite la reproducción, total o parcial, de ninguna parte de esta web ni de sus contenidos, ni su  publicación en internet o en cualquier otro medio sin el permiso expresoy por escrito de  Quiropráctica Equina QuiroEquus ©.Reservados todos los derechos a Quiropráctica Equina QuiroEquus ©.

Dejar una opinión