La columna del caballo

publicado en: Quiropráctica | 0

 La columna vertebral del caballo está compuesta por 7 cervicales,  18 torácicas, 6 lumbares, 5 sacras y de 15 a 22 vértebras coccígeas. Cada uno de estos grupos de vértebras presentan diferentes grados de movilidad lo que supone en torno a 175 articulaciones en la columna equina; estas diferencias son tanto cuantitativas, en lo referido a los grados del ángulo formado en la articulación entre dos vértebras, como cualitativas, en lo relativo a la relación espacial entre dos vértebras en las tres dimensiones del espacio. Así pues, entre dos vértebras nos podemos encontrar movimientos de flexión, extensión, lateteroflexión, rotación axial y traslación, a lo que se suma la posibilidad de que uno de estos movimientos aparezca “emparejado” o asociado con otro siendo el resultado final una combinación de ambos.

Columna equina

 Esto hace que la columna del caballo, al contrario de lo que se ha pensado tradicionalmente, funcione como un todo dinámico y no como una mera estructura estática de soporte. Así, la columna se comporta bajo lo que se ha denominado como “teoría del arco y la cuerda”.

 Esta concepción dinámica de la columna equina se contextualiza en las diferentes y opuestas funciones que realiza: ser un marco sólido de inserción de músculos, soporte de peso y protección de la médula espinal a la vez que se comporta como una estructura dinámica, que amortigua microtraumas diarios constantes protegiendo los nervios espinales que salen entre cada una de las vértebras, evitando así su compresión.

Dejar una opinión